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Maldigo ese momento en que ella habló…(RELATO)

El amor se manifiesta en muchas ocasiones de varias formas, pero en mi caso fue especial, una tarde de esas nubladas paseando en mi coche decidí ofrecerle una bola a una espléndida chica, juvenil con rostro de responsabilidad y con una mirada justiciera, vi en ella la producción de una sensación de euforia para mí porque desde ese momento entendí que mi soledad era inútil y que el fin llegaría.

Conversé de lo más cuidadoso, entablé varios tópicos cotidianos en los cuales ella pudiera dar un punto de vista y así nuestro trillar hacia su morada sería un trayecto entretenido y ameno.

Ella aparentó de poco comunicar, siempre me miraba como si algo mas importante de lo que yo hablaba quería expresar, pero nunca jamás dijo nada, solo al final que aceptaba salir una noche de esas a pasear por la ciudad de San Juan.

Complacido con su aceptación a mi cita, comencé a experimentar un momento etéreo en mi vida, con sensaciones de limerencia, frotando mis manos por fin dije: “Ya la pegué”, es que el amor se había olvidado de mí, pero mi corazón con sus ansias inefable quemaba mis frustraciones y alimentaba mis ilusiones hacia la chica excelsa, al parecer la única y la más bella de mi pueblo, no creía que otro ser humano la había cortejado antes, donde yo fuera el primero, viví de maravillas, hasta que llegó el día.

Desde que me levanté, al sentir el alba, pensando en la hora de la noche para concretar mi cita, sentí que había pasado un milenio en avanzar el tiempo, hasta que la chica de tamaño normal, ojos marrones, pelo que va con el viento, mirada comprometedora, curvas artesanales, perfume sublime y su boca con labios carnosos que transportan a la inverosimilitud en mi vida de efímero ensueño.

Al pasear y disfrutar con ella del paisaje de la ciudad, sus monumentos, plazas, edificios y el recrear de la gente, entre tantas palabras que yo expresaba, cuando transcurrió el tiempo ya era 20 minutos que mi diosa me acompañaba a menos de un metro, me observaba y me pidió que me estacionara, para mí era algo bueno que ella eso me solicitara, cuando se comunicó me dijo que tenía mucha hambre y que fritura yo debía de darle.

Fue mi peor noche ya que en la primera salida comida esa chica me pediría, por eso hoy maldigo el momento en que ella habló.

#Fin

#ElCuadernodeSolis

Por Hector Solis

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