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La violencia sangrienta arropa la zona rural de San Juan. 

escena crimen homicidios muertes 2Una ola de asaltos, violaciones sexuales y asesinatos se han registrado en campos sanjuaneros, una zona generalmente tranquila y que hoy los delincuentes  se han adueñado sin que nadie los enfrente.

Los actos sangrientos, a veces con ribetes de espectacularidad, están generando gran consternación.  Por ejemplo, es “moda” que estas bandas de antisociales vayan a una comunidad rural sanjuanera, seleccionen una vivienda, la asaltan, golpean e hieren a los mayores y proceden -cada uno de los malhechores-, en un sórdido ritual, a violar sexualmente tanto a la esposa como al esposo.

Si son cuatro los bandidos, los cuatro los penetran  o si son seis, como ocurrió en La Guama, los seis depravadamente lo hacen.  Acciones despreciables de ese tipo no se veían en San Juan y mucho menos en un campo rural, donde la vida simple y apacible era la regla.

Ahora bien, lo ocurrido con el Director de la Escuela del Batey rompió el molde.  Lo mataron a cuchilladas y luego quemaron.

El finado Profesor Julio César Jiménez era un hombre noble, de ideas progresistas, aunque de bajo perfil. Había asumido el ejercicio de la educación con gran responsabilidad y honestidad.

Llevaba dieciocho años en El Batey como maestro y director de esa escuela.  El jueves en la tarde fue  a esa comunidad a recibir alimentos (leche) para el desayuno de los niños.  Luego fue a una banca de lotería a cobrar “un palé” premiado de doscientos pesos, equivalentes a doscientos mil pesos, que  “se sacó” en una lotería la noche anterior.  Pocos sabían la información del jugoso premio de lotería logrado por Julio César.  Una banda de asesinos sí. Lo esperaron en un área oscura de la carretera, le entraron a garrotazos y puñaladas, lo arrastraron a un una zona apartada, lo tiraron en una cañada, le echaron combustible y lo incendiaron.  Lo despojaron de su dinero.

Fue una muerte horrenda y los buenos maestros no merecen morir porque son dioses terrenales que irradian sapiencia y guían el porvenir de la patria.

Malnacidos y malvados una y mil veces los que asesinaron al Profesor Julio César Jiménez.

Hoy, los sanjuaneros exigimos justicia.

Por Ruben Moreta.

El autor es Periodista y Profesor UASD.

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